Refranes bíblicos
Autores: Alumnado de religión de 4º ESO
Hoy recuperamos la sección ¿Qué hablas? en la que el alumnado de religión interpreta y actualiza refranes de origen bíblico

«Predicar en el desierto»
Por Manuella Ngoudjou y Celia Bárcena
Contexto
Este dicho tiene su origen en la Biblia y está relacionado con la figura de Juan el Bautista. Él fue un profeta que vivía en el desierto y que predicaba las personas para que cambiarán su forma de vida y se arrepintieran de sus pecados. Su misión principal era preparar a la gente para la llegada de Jesucristo, a quien anunciaba como el Mesías que iba a venir.
El desierto era un lugar solitario y difícil, donde apenas había gente. Por eso, la imagen de alguien hablando allí representa a una persona que intenta transmitir un mensaje muy importante, pero que parece que nadie está dispuesto a escucharlo.

Significado actual
Actualmente, el refrán se utiliza para describir una situación en la que una persona intenta explicar algo, dar consejos o advertir de un problema, pero los demás no le prestan atención o ignoran lo que dice. Es como si estuviera hablando sola, porque nadie hace caso a sus palabras.
«Nadie es profeta en su tierra»
Por Ikedi Okeke y Jorge Vargas
Contexto
Se origina en el Nuevo Testamento, cuando Jesús es rechazado en su ciudad natal, Nazaret. Sus vecinos, al conocerlo desde niño como «el hijo del carpintero», se negaron a reconocer su autoridad espiritual, lo que lo llevó a sentenciar que un profeta solo carece de honra en su propia casa.
Significado actual
El significado actual de este refrán es que resulta extremadamente difícil ser valorado o reconocido en el entorno donde uno creció, ya que la familiaridad y los prejuicios de quienes nos conocen desde siempre suelen cegarlos ante nuestro talento.
«Comamos y bebamos, que mañana moriremos»
Por Carolina Simón y Lucía Santos
Contexto
Este refrán tiene origen en la Biblia. Aparece en el Libro de Isaías (22,13), donde el profeta critica la actitud de algunas personas que, ante un peligro para la ciudad, en lugar de arrepentirse o reflexionar decidían dedicarse a la fiesta diciendo: «Comamos y bebamos, que mañana moriremos».
Más tarde, San Pablo también menciona esta expresión en la Primera Carta a los Corintios (15,32). La usa para explicar que, si no existiera esperanza después de la muerte, entonces las personas solo buscarían disfrutar el momento presente.
Significado actual
Hoy en día este refrán se utiliza para expresar que la vida es corta o incierta y que, por eso, algunas personas prefieren disfrutar el presente sin preocuparse demasiado por el futuro. A veces también se usa de forma crítica para referirse a quienes viven solo pensando en el placer inmediato sin considerar las consecuencias.