Archivo Arcipress: Julio García, cabeza y corazón. Director general y padre de dos alumnas
Autor: Berta García y la clase de 4ºA (2024-25)
El pasado 14 de febrero de 2025 vivimos un San Valentín muy especial. Julio García, padre de Berta, vino a visitarnos para hablarnos de su trabajo, su trayectoria profesional, la vida familiar… pero entre unas cosas y otras, acabamos hablando del amor. Del amor entre padres e hijos y del amor entre amigos. Fue un momento para recordar, ¡y muy divertido!

Así resumía este encuentro Berta, que disfrutó de tener a su padre con nosotros como la que más: Julio García, Director General de la empresa de maquinaria Hidromek, estuvo en la clase de 4ºA charlando con nosotros. La entrevista comenzó con una presentación propia y luego continuó haciendo una comparación entre la vida real y los videojuegos, en este caso con el Fortnite. Así, nos explicaba que la vida real y laboral es una aventura en la que hay desafíos que tenemos que lograr para conseguir recompensas; aparte, tenemos que trabajar en equipo a veces y crear nuestro propio personaje, que mejora según las misiones que te pongan, con obstáculos que superar.
En su presentación, Julio nos contó que trabaja en una empresa que vende, repara y fabrica máquinas, como excavadoras, y hace poco le ascendieron a Director General de esta empresa. Después de esto, nos explicó que él fue un estudiante de primaria y secundaria con notas muy justas y bajas, pero cuando llegó al Bachillerato comenzó a sacar mejores notas. En la EVAU no sacó la nota que necesitaba y se metió en un Grado Superior de maquinaria. Comenzó arreglando máquinas y poco a poco fue ascendiendo hasta cambiar de empresa y llegar al puesto en el que está. Con esto quiso explicar que nunca hay que tirar la toalla ni perder la esperanza, y que no pasa nada por no encontrar la inspiración, puede llegarnos más tarde.
«Nunca hay que tirar la toalla ni perder la esperanza. No pasa nada por no encontrar la inspiración, puede llegarnos más tarde. La vida son subidas y bajadas y el que al final llega es el que aguanta, el que tiene resiliencia».


Seguidamente, empezamos con las preguntas de la clase, entre las que destacamos algunas a continuación.
¿Qué es lo que más te motiva de tu trabajo?
Antes de todo, quiero decir que lo más importante es trabajar en algo que te guste y en lo que vayas a ir feliz al trabajo, ya que irás encantado a trabajar y no lo vas a considerar como algo malo. Lo que más me gusta es el poder liderar un equipo, el poder generar un entorno de trabajo donde fomentemos la confianza y el respeto. A mí me gusta mucho una profesora que se llama Ester Wojcicki, que habla de su método TRICK: Ttrust, Respect, Independence, Collaboration and Kindness (confianza, respeto, independencia, colaboración y amabilidad). Cuando se junta todo esto, es cuando se crea la magia y es lo que más me motiva. Mi trabajo también me permite mucho viajar y viajando es cuando te vuelves culto, la gente racista es gente inculta y que no ha viajado. Cuando viajas conoces a gente, conoces costumbres y conoces lugares, y eso te hace cambiar. Y eso sólo se aprende viajando.
¿Qué importancia le das a saber idiomas para desarrollar tu vida profesional?
Los idiomas son fundamentales, sobre todo en una empresa internacional. Te van a permitir obtener un puesto más cualificado, y también disfrutar mucho más de tu trabajo cuando viajes, para no sentirte aislado y sentir que estás aportando.
Además de tener un puesto de trabajo con mucha responsabilidad, eres padres de familia, ¿cómo es compaginar el trabajo con la educación de los hijos y atender a todas las cuestiones familiares?
El ser madre o padre es la tarea más complicada que existe, mucho más que ser director. La parte más difícil es mantener el nivel de exigencia que uno tiene hacia sí mismo cuando llegas a casa, para hacerlo igual de bien como padre. No es nada sencillo conciliar y sacar el tiempo necesario para atender a todo. Yo he rechazado puestos para poder pasar más tiempo con mi familia, para estar menos tiempo fuera de casa.
«Lo fundamental es encontrar un trabajo que te guste. Cuando tu trabajo te hace feliz, te da igual que llegue el lunes. Pero lo más importante es el equipo».
La pregunta del millón: ¿cuánto ganas en tu puesto de trabajo?
Gano lo suficiente para cubrir todas las necesidades que tengo y para después poder tener aficiones. Pero decir cuánto ganamos es poner etiquetas a la gente, es difícil evaluar si lo que se gana es mucho o poco. Lo más importante no es cuánto ganas, sino cuánto necesitas y cuánto gastas. Si no tuviera un buen sueldo, tampoco asumiría tanta responsabilidad. Como os decía, si tienes suficiente dinero con lo que ganas, es importante plantearse si por querer ganar más vas a dejar de lado otras cosas esenciales. A veces es mejor echarse a un lado y poder seguir disfrutando de la familia y de tu tiempo libre, aunque ganes menos dinero.
¿Y qué es lo que más te gusta hacer en tu tiempo libre?
Me encanta el deporte, soy segundo entrenador de un equipo femenino de balonmano. Me encargo también de hacer dinámicas con las jugadoras para mejorar la integración y el trabajo colaborativo.
Para terminar, empezamos a dejarnos llevar por el espíritu de San Valentín, y padre e hija se dijeron cosas muy bonitas y necesarias.
Berta a su padre:
Eres una persona muy trabajadora, que siempre estás para todo el mundo cuando lo necesita. Cuando tengo un problema, me das mucha tranquilidad porque sabes llevarlo todo siempre de la manera más correcta.
Julio a su hija:
Lo que más feliz me hace de ti es tu capacidad de trabajo, lo bien que te organizas. Aplicas muy bien una ley que se llama la Ley de Pareto, que consiste en coger las cosas urgentes al principio, saber separar. Eres una persona muy generosa, intuitiva y pones muy bien el foco cuando tienes un objetivo, ir a por él y conseguirlo.
Fue inevitable, nos contagiaron y empezaron a volar los elogios y las cosas bonitas por la clase…
Julio nos cuenta una actividad, el “minuto de gloria”: todos en corro, sale el primer compañero, se pone en el centro, y todos los demás tienen que decir algo bueno de él. Hicimos nuestra propia versión y empezamos a decirnos cosas bonitas entre los amigos de la clase. Momentazo.

GRACIAS a Julio por pasar este tiempo con nosotros. Fue genial, ¡vuelve cuando quieras!



