Archivo Arcipress
Autor: Javier Salinas, Celia Álvarez, Jimena Sanabria y Jesús Manuel Rondón
Marisol, carpe divam

Marisol, ¿por qué decidiste ser profesora?
Uf, pregunta difícil… Cuando yo estudiaba en el instituto había una profesora, llamada Mari Carmen Basterra, que me daba literatura y para mí se convirtió en el modelo de lo que a mí me gustaría que todos los profesores que había tenido fueran. Así que cuando yo ya estaba en 2º de Bachiller,
como había decidido estudiar lenguas clásicas, pues una de las salidas, la más normal que había, era la de ser profesora, y lo hice con toda la intención de emular a esta mujer, a Mari Carmen Basterra.
¿Qué estudiaste y dónde?
Estudié lenguas clásicas y me especialicé en griego, en la mejor universidad del mundo mundial digan lo que digan, y en la ciudad más bonita del mundo mundial, digan lo que digan, que se llama Salamanca, en la universidad pública de Salamanca. Estudié del 84 al 89.
¿Qué asignaturas das y por qué decidiste estudiar esa disciplina?
Las asignaturas que doy en el instituto son cultura clásica, latín y griego, pero este año griego no ha salido, entonces, bueno, con esa tristeza de que no haya salido griego. No obstante, yo creo que haber estado 24, casi 25 años enseñando latín y griego es un logro importante. Entiendo que las circunstancias no dan para más, de acuerdo. El tipo de alumnado tiene que ser un tipo de alumnado especial al que le gusten las lenguas, al que le guste la dificultad. Porque latín y griego no son fáciles pero, son muy útiles para todos aquellos que quieran estudiar disciplinas de humanidades, ya sea literatura, lengua, historia, derecho. Cualquier disciplina de humanidades se va a ver coja si no has visto en tu vida nada relacionado con las lenguas clásicas o con la cultura clásica.
¿Qué curso te gusta dar más?
El curso que más me gusta dar casi siempre es 1º de Bachillerato, porque son alumnos que mayormente me han conocido en la ESO y ya saben un poco lo que voy a dar en Bachillerato. Es un curso más corto en el sentido de que puedo dar todas las cosas que tengo que dar en 1º de Bachiller, porque mucho es de repaso porque ya os lo he dado en 4º y así podemos profundizar más, porque sí es cierto que he visto un bajón en los conocimientos de lingüística y en lo escrito y en redactar, y ese 1º de Bachillerato me permite avanzar. Además es muy importante porque es toda la base del latín, que después necesitáis en 2º de Bachillerato.
¿Cuál es tu método para mantener el orden en la clase?
Los grupos a los que yo doy clase ya me eligen sabiendo quién soy y cómo soy y normalmente saben que soy bastante cercana pasado un tiempo, pero al principio soy muy cortante y muy dura, porque necesitáis esa separación, esa diferencia. Porque no me gustan los profesores colegas. Siento que si no transmito esa diferenciación que hay entre profesores y alumnos, cuando vayáis el día de mañana a un ámbito de trabajo tampoco vais a saber respetarla. Tengo buena voz y evidentemente con los años se ha desgastado, pero a veces lo único que funciona es levantar la voz. No siempre, otras veces es el silencio absoluto, no hay nada igual que quedarte delante de ellos mirándolos a la cara y sin decir nada.
«Cualquier disciplina de humanidades se va a ver coja si no has estudiado en tu vida nada relacionado con las lenguas o la cultura clásica».
¿Qué piensas hacer cuando te jubiles?
Me jubilo ya el año que viene. Lo primero de todo descansar. Esto de estar 23 años levantándome a las seis de la mañana y conducir 45 km de Nacional 2 a Azuqueca es algo que no se lo deseo a mucha gente. Mi intención no es estar inactiva, voy a viajar mucho. Primero porque tengo ya un hijo que ya ha terminado la universidad y no va a tener problemas de trabajo en perspectiva. Segundo porque mi marido se jubila este año, así que nos jubilamos prácticamente a la vez. Tercero porque la vida nos ha dado suerte y tenemos una buena situación económica, así que voy a hacer una de las cosas que más me gustan: viajar, viajar mucho. A parte voy a dedicarme a esas cosas para las que siempre me hubiera gustado tener tiempo y nunca tenía tiempo. Quiero terminar de aprender costura bien, que es una cosa que aprendí de mi madre. Segunda aspiración: voy a volver a la universidad. Estoy harta de enseñar y quiero que me enseñen. Voy a estudiar historia del arte.

¿Cómo tienes pensado dar clase el año que viene, al ser el último?
En principio, mucho más relajada que este año. Yo llevo enseñando desde los 24, o sea que me he pasado más tiempo de mi vida enseñando que aprendiendo. He pasado muchas reformas educativas, y unos cuantos papas también. Las últimas reformas educativas que ha habido, han sido una puñalada para la humanidades y sobre todo para las lenguas clásicas, y me han ido agotando.
¿Por qué te gusta tanto viajar?
Viajar es la mejor universidad que existe. Conoces a la gente y su cultura. A veces duele, la mayor parte de las veces es un aprendizaje terrible y digo que duele porque he estado en algunos sitios de los que te has ido diciendo «madre mía, que afortunada soy de haber nacido en otro sitio». Ese es el consejo que os voy a dar siempre, que aprovechéis cualquier momento de la vida para viajar. Pero que no viajéis a hacer fotos, sino a saber qué mentes y qué sociedad han creado eso que estáis viendo. Viajar te hace autónomo, es un chute de energía. Hay dos tipos de viajeros: uno es Ulises, el turista, es el que viaja pero tiene la intención de volver a casa a contar lo vivido; y luego está el otro que es como Alejandro Magno que nunca volvió, que siempre quiere ir más allá y buscar una excusa para seguir.

Nombre completo:
María Solemnidad Mediavilla Fernández de Bastida.
Instituto donde estudió:
IES Ana de Velasco (Marcilla, Navarra).
Tiempo que lleva de profe:
36 años.
¿Cuál será tu próximo disfraz?
Lo de disfrazarse, es que yo llevaba muchísimos años en este instituto intentando movilizar a la gente en Carnaval. Es porque yo cuando empecé a trabajar por primera vez como interina tenía 24 años, era en Andalucía y en Andalucía los carnavales se celebran, y en aquel año participé en una comparsa de profesores disfrazados de bebés con pañales y cantamos unas chirigotas y unas cuantas canciones creadas por nosotros y nos reíamos de los alumnos poniendo en ridículo los comportamientos. Los alumnos también lo hicieron, iban disfrazados de profesores. Soy una persona muy estricta con las normas, pero si hay que romperlas os invito a romperlas, que eso significa el Carnaval. Para mí es un reto disfrazarme, pero siempre suele ser del mundo mitológico griego.
¿Cuál ha sido tu disfraz favorito hasta ahora?
El de arpía, pero gracias a los chinos de AliExpress encontré la mayor parte del disfraz, porque si no, sería imposible disfrazarme de estas cosas.
¿Qué eres más de dioses griegos o de romanos?
Hablar de dioses griegos y romanos significa no tener conocimientos básicos de la historia, son prácticamente los mismos. Los dioses romanos son casi todos dioses de la agricultura, todos los demás son dioses griegos renombrados con otro nombre, por lo tanto, soy de dioses griegos.
¿Y si fueras un dios griego cuál serías?
Me gustaría ser Atenea o Afrodita, también soy un poco Demeter, soy una diosa muy madre. La que no sería nunca sería la diosa de la caza, una Artemisa, no me gusta la caza ni es que me muera por la naturaleza, ni flechas, ni armas, pero las otras tres perfectamente.
«Me gustaría ser Atenea, pero no llego… o Afrodita, pero tampoco llego… también soy un poco Demeter, soy una diosa muy madre».
Si fueras un latinismo, ¿cuál serías?
Ahora, y con lo que me queda, carpe diem: aprovecha el momento, ahora más que nunca. Después de todo lo que ha pasado, el apagón de la luz, el volcán de la Palma, la pandemia, la DANA, etc., no quiero vivir más grandes eventos, no quiero ser partícipe de más eventos excepto de los vuestros.
¿Si no hubieran existido los griegos, en qué crees que cambiaría el mundo actual?
Sería distinto. No puedo decir en qué habría cambiado, pero voy a ir más allá: los griegos no se inventaron las cosas, ellos son unos catalizadores de montones de conocimientos, que van captando costumbres de otros países, como de Egipto, de Asia… Entonces, considero que decir que los romanos les han copiado todo, es no conocer la historia, porque es como si decimos que vosotros habéis copiado a vuestros padres. Pero si no hubieran existido los griegos, tendríamos otra cultura dominante, como por ejemplo, la de los persas, que no pasaron porque los griegos los detuvieron.
Si pudieras convertir a un alumno en estatua romana cada vez que se pone a hablar en clase, ¿lo harías?
(Risas) Uy, sí. Hay que enseñaros el respeto a la persona que tiene la palabra. Si alguien habla cuando tú estás explicando algo te descentras.
¿Hay alguna clase en todos estos años que te haya marcado?
Sí, la primera clase que tuve, de cultura clásica, con treinta y pico alumnos. A algunos los he examinado después en las oposiciones… algunos hicieron letras clásicas por mi culpa (risas). Tengo mucha relación aún con muchos de ellos, como con el actual alcalde de Azuqueca. Hicimos un viaje a Grecia que duró 11 días y fue maravilloso, inolvidable.
“Aprovechad cualquier momento de la vida para viajar. Viajar es la mejor universidad, conoces a la gente y su cultura, te haces autónomo. Azuqueca es un sitio muy pequeño, desde aquí no tenéis una perspectiva de lo importante que es la democracia, por eso le doy tanta importancia a sacar adelante los proyectos Erasmus”.



