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Las cartas misteriosas

Nuestra conserje e investigadora, Mari Ángeles

Un día en el departamento de lenguas extranjeras apareció una misteriosa caja de zapatos en un armario. La caja estaba llena de cartas de otra época… Al leer las cartas, los profesores empezaron a emocionarse: eran todas las cartas que un novio le había escrito a su novia durante años. Un chico y una chica enamorados entre los años 1943 y 1945.

El primero de los sobres.

El chico, Egimio, estudió medicina en la facultad de Valladolid. En cambio, la chica, llamada Elisa, estudió química en la facultad de Palencia. Leyendo las cartas nos damos cuenta de muchas cosas, por ejemplo, de que en esa época… estaba muy presente el machismo porque él le dice a ella que no le gusta que vaya al baile con otros chicos. También otra cosa diferente es que la mayoría de edad era a los 21 años.

Claramente las comunicaciones eran diferentes por aquellos entonces, no existían los móviles, ni Internet, y había que esperar pacientemente la llegada de las cartas. La pareja se solía ver todos los domingos en Palencia. Se puede ver en las cartas algo alucinante, el chico iba en burra, carruaje o en caballo a encontrarse con ella. Hay una poca de toxicidad o desconfianza ya en la pareja, porque la chica le recrimina que él se ve con una tal Amparo y él le decía a ella que quién era ese tal Pedro…

Fragmento de una de las cartas.

«Nuestros esfuerzos y mutuo sacrificio son los mejores testigos de que la unión tan deseada llegará y entonces la tranquilidad de nuestras mentes hará caer en el olvido todas las conjeturas, dudas y desconfianza que hasta aquí han atormentado nuestros espíritus».

Las preguntas que nos surgen son muchas… ¿Cómo pudieron llegar las cartas hasta el insti? ¿Dónde estarán las cartas de la chica? Una hipótesis que tenemos es la siguiente: quizás un familiar de ella fue profesor en algún momento de este instituto… quizás cuando este insti apareció, que fue como una expansión del Brianda de Mendoza, de Guadalajara.

Nadie como Mari Ángeles, nuestra querida conserje, se ha implicado tanto en resolver este misterio. Horas y horas ha pasado leyendo las cartas, buscando alguna pista para saber, sobre todo, si alguno de los dos seguía vivo y si podía hacer llegar aquellas cartas a sus dueños… o a sus descendientes. Sus pesquisas le llevaron a llamar al Ayuntamiento de Palencia, a archivos históricos, a familias del pueblo de cada uno…

Manojo de cartas.

Finalmente, sus esfuerzos dieron sus frutos, aunque con un final algo amargo. Denisa había fallecido
hacía no mucho, ya no podría recuperar sus cartas.

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